miércoles, 7 de julio de 2010

Los papás

Hace tiempo que no escribía y hoy se me ocurrió postear algo que me causa mucha gracia. Como los papás nunca dejan de ser papás.

La gente cambia. Es fácil por ejmplo, encontrar un ex que hacía 10 cosas desesperantes y con la nueva pareja no las hace. Es fácil encontrar amigos que viviendo solos, ya no se comportan ni tienen malos hábitos como cuando vivían con sus padres, o tal vez ahora tienen todos esos malos hábitos que antes no los dejaban tener. Lo que no es fácil es encontrar por ejemplo, un papá que no se comporte como papá aún cuando tienes más de 30 años y ya no vives con él.

Hoy me di cuenta de ello porque fui a casa de mis padres a ver el partido de España. No hace más de 10 minutos mi papá se acercó y me dijo: antes de que te vayas le llamas a tu tía Pico. Yo lo miré raro, asentí con la cabeza y le pregunté: ¿para? Frunció el seño y mientras acomodaba y reacomodaba unos ganchos de ropa entre sí balbuceó y me dijo un poco enfadado: pues para ver cómo está, cómo sigue, cómo le ha ido, no sé. Se fue y a los 2 pasos se detuvo para decirme: bueno, si quieres. Se fue algo ofendido.

Entre las mil y un cosas que podría haberme dicho escogió indicarme una de esas atenciones familiares que te exigen cuando estás cerca. Háblale a tu prima que es su cumpleaños. ¿Ya le hablaste a tu tío para darle las gracias? Hablale a tu abuela que preguntó por ti en la mañana. Me da risa. Son cosas que tienes que decidir tú mismo. Ni siquiera por "ser grande" deberías hacerlo desde "pequeño". Nunca se fijan si esa prima a quien quieren que le hables es una persona horrible y no te llevas bien con ella. Sólo necesitan controlar las acciones de los hijos que para ellos reflejan sus acciones.

Mi tía no tiene ni la más peregrina idea de que estoy acá. No tiene la menor ilusión de que le llame para entablar una conversación incomoda que implique decir algo mientras piensas: no spe que decirle, ¿para que me habrá llamado? que raro que llama, su papá le debe haber dicho que me llamara, etc. Pero a mi papá en toda se sapiencia se le ocurrió, que ya que estoy en sus terruños, debería agrrar el teléfono y llamarle a su hermana para quedar bien.

Al menos no me ha mandado a bañar o a recoger mi cuarto, que ya ni es mío. Que risa.

Ah, y no, no le voy a llamar.

jueves, 17 de junio de 2010

Todo cambio es movimiento

...y e movimiento es para mejorar. Eso dicen por ahí. Hoy me achicopalé un poco por una noticia que me dio el Castor. No fue una sorpresa, yo era la primera en sospecharlo, sin embargo, no me cayó muy bien. Lo más probable es que en unos meses nos mudemos, o más bien, tengamos que mudarnos y no me gustó mucho la idea.

Me di cuenta que en realidad mudarnos no me molesta tanto, lo que me molesta es no ser enteramente dueña de mis circunstancias. Me molesta creer que un tipo puede amanecer con una epifanía y sacarme de un lugar que desde hace casi 2 años convertí en mi hogar. Me molesta que 1 sola persona pueda reaccionar estúpidamente ante un evento o acción de lo más simple y por eso decidir romper con todos mis esquemas y de alguna manera mi estabilidad. Me molesta estar sujeta al humor, circunstancias y poder de otra persona. Me molesta porque uno debería poder ser dueño de su futuro y al parecer, si no tienes el poder económico, político o social, es imposible serlo.

Cuando pienso en mudarme creo que puede ser para bien. Me imagino un lugar más bonito, que nos acomode más, donde no haya líos con lo coches y la gente. Que de alguna manera nos guste más por lo que sea. Y estoy contenta. Pero al pensar que el hecho de hacer este cambio, es una obligación consecuente de las ideas de un imbécil, me molesta muchísimo.

No me gusta pelear, y siento que el principio de este cambio implica pelear. Por causas buenas y justas pero igual pelear. No me gusta pensar que tal vez no tenga la sartén por el mango, y tal vez "el malo" pueda salirse con la suya, porque tiene lo que no tenemos, poder económico, político y social.

Creo que al final lo que más me molesta de todo esto se puede resumir en una oración. Es insoportable pensar que si eres una buena persona cualquiera tiene el poder de chingarte, pero no puedes ser una mala persona porque para serlo hay que renunciar a demasiadas cosas.

¿Y entonces qué hacer? Mientras tanto, tragarte la sarta de groserías que te encantaría proferirle al tipo, a los viene-viene, a los vecinos, etc. Jugar suficientemente bien las cartas, para que aunque no demuestres que tú tienes la razón, no perder nada en el camino. Buscar ese cambio para obtener algo mejor, y así saber que al final, efectivamente ganamos.

martes, 8 de junio de 2010

Consultar antes de una relación a largo plazo

Me encontré esto por el CaraLibro. Reordené un poco las ideas para que quedara de manera generalizada, para todo público, jajaja. La era de los príncipes azules y las princesas de porcelana quedó atrás. Además de que esos personajes en realidad eran unos desgraciados detrás de cámaras. Ahora puedes encontrar una persona cuasiperfecta y dentro de la relación ayudarse mutuamente a ser mejores. ¿Pero esto logrará que sea perfecto para ti o debes seguir buscando?

“Tengo amigas que dicen haber sabido con quien se iban a casar desde el momento en que vieron al amor de su vida.”1 “Por ejemplo Fernanda, que se casó con su novio de la secundaria. Digamos que donde puso el ojo puso la bala.”1


Hay personas que tienen una pareja por años pero realmente no saben si es la persona indicada para ellas. “Por ejemplo Tania, que lleva 2 años con su novio, ya se quiere casar, pero se la vive quejándose de él, a veces notas como ella se apena de sus actitudes o como hablan de planes de vida como si no se conocieran.”1 Para otras personas resulta fácil notar que son poco compatibles y que quizá no sea su persona ideal, pero para ella no está tan claro, vive demasiado acostumbrada a esa relación y le urge casarse. (WTF?!?)

Fernanda asegura que para casarte tienes que estar completamente segura y enamorada al máximo, que no puede haber la mínima duda. “Yo pienso que ese es un extremo, que ojalá nos pasara así a todos. Pero para los que no vivimos en ese cuento de hadas, a veces es importante plantearnos ciertas preguntas difíciles antes de comprometernos seriamente con una persona.”1 Aquí algunos signos que, según la autora, pueden mostrar que no es la persona indicada y que habría que cuestionar cuando hay duda en la relación.

- Tienes una lista de cosas que quieres que deje de decir, hacer o usar. No hay parejas perfectas, pero lo cierto es que podemos vivir con los defectos de algunas personas y con los de otras no. Si estás saliendo con alguien y sus defectos destacan más que sus cualidades o te provoca vergüenza ajena entonces quizá no sea la persona adecuada para ti.

- No te sientes atraída. Puede que le tengas mucho cariño pero si físicamente no te atrae quizá a largo plazo no sea una buena elección de relación. Es bien sabido que con el matrimonio es todo un reto mantener viva la pasión, pero si no existe desde ahora entonces estás en problemas.

- Evitas el conflicto a costa de lo que sea. Discutir es sano para las relaciones. La comunicación no tiene que ser siempre tranquila y perfecta. Cuando estás en una buena relación te puedes dar el permiso de pelear porque al final sabes que hay una línea de respeto y comprensión mutua que no se romperá. Las discusiones sirven para mejorar la relación. Ignorar los problemas no significa que no existan.

- Cuando estás triste no buscas apoyo en él/ella. Cuando no te sientes bien, tienes ganas de que te apapachen o sólo te escuchen y te entiendan, pero no te atreves a mostrarle tus sentimientos por miedo a que se aleje o se enoje entonces quizá no es la persona correcta. Si alguien está dispuesto a comprometerse estará contigo aun en tus momentos a la baja. “En las buenas y en las malas.

- Sus metas y planes de vida a largo plazo no concuerdan. Tú quieres hijos, él no. Tú quieres vivir en el campo y ella en la ciudad. Tú eres muy unida a tu familia pero no tiene interés en conocerlos o tratarlos. Hay cosas en las que se puede negociar, ceder, pero hay ciertas cosas que te definen como persona que no estás dispuesto a sacrificar. Si tu pareja no comparte esas cualidades contigo entonces es posible que no sea la persona de tu vida.

- Crees que no será un buen padre. Si tú quieres tener hijos, pero no ves material de papá o mamá del otro lado, no crees que pueda ser alguien cariñoso o piensas que es incapaz de ser económicamente responsable, entonces es un claro signo de que no es para ti. Acuérdate que la responsabilidad ahora, en todo, es de los dos.

Recuerda que la gente puede ser mejor, pero uno no cambia. No puedes estar con alguien pensando que va a cambiar. Si hay cosas esenciales para ti que esa persona no tiene entonces quizá sea buena idea seguir buscando.

1 Seis Grados - Eugenia Correa

miércoles, 2 de junio de 2010

La apestosísima vida laboral

Hace días que traigo una bronca en el trabajo. No es el clásico problema del jefe, o de los compañeros, no es que esté atascada de chamba o estresada, no es nada común. Aunque a lo largo de estos días me he dado cuenta que es más común de lo que creía.

El problema es que una empresa quiere exigirte que des lo mejor, que trabajes en equipo, que cumplas tus responsabilidades y ahí entre tus ratos libres aportes valor agregado al negocio. Si no, te puedes ir con tu cajita de sopresas a otro lado. Porque claro, la situación está que arde y ahí del imbécil que se atreve a renunciar a su chamba en busca de algo mejor, en estos tiempos... ¿Pero qué pasa con las responsabilidades de la empresa? ¿Qué pasa con su trabajo en equipo? ¿Con su valor agregado? Muy sencillo, ellos no lo dan. Ahora la empesa no se responsabiliza por su trabajadorresponsabledevaloragregado. Ahora se lavan las manos y dicen que una agencia va a responder por ti, porque sale más barato.

Finalmente resulta que la agencia te dice: "No, yo no puedo responder por ti porque tu en realidad eres empleado de la otra empresa, yo nada más te administro". Como diría Cafe Tacvba: ¿Y entonces dónde quedo yo? Pues en la tierra de nadie. Si te acercas a uno este te mandara con el otro y viceversa, haciendo un círculo vicioso que nunca acaba. Me acerqué con amigos y me dijeron: "así es ahora, hay que aguantarse", me acerqué con un abogado y me dijo: "así nos las gastamos los abogansters" me acerqué a los compañeros de trabajo y me dijeron: "al menos tienes chamba" me acerqué a la familia y se fusilaron la línea de los compañeros de trabajo. Al final el mensaje fue: "ni te quejes, porque afuera hay más jodidos que tú".

Yo me pregunto, ¿Es ese el tabulador para decidir cuan feliz o agradecido debes estar? Quiero decir, si me atropella un micro y me rompo un pie, será mejor que no me queje, porque hay alguien que ni siquiera tiene pie; o puede venir algún vecino a decirme que otro atropellado se murió, así que mejor agradezco que el micro nada más me dejó tullida. ¿Que tal si dejo a un lado los ejotes del mole de olla porque no me gustan? también debería ponerme a pensar que los haitianos o los chilenos no tienen que comer y agradecer por tragarme unas pinches verduras verdes que ni me gustan. Y así sucesivamente. Claro, yo debería estar saltando de la emoción. Si un limpiaparabrisas viviera un día de mi vida se sentiría en el paraíso ¿no? ¿es la idea? y si yo viviera un día en la vida de un empresario de Dubai, también estaría en el paraíso ¿no? Pues no.

Cada quien tiene sus broncas y sus días felices muy acordes a su estilo de vida. Hay gente que es feliz comiendo tapioca y no por eso me debo poner a comer tapioca. Yo, con todo lo arrogante y estúpido que me han hecho creer que suena, merezco algo mejor. Merezco algo mejor porque me he esforzado por ello, porque cada vez que quise algo me puse a trabajar para conseguirlo, porque sé lo que es trabajar sábados y domingos por 3 pesos con tal de tener algo tuyo, porque veo que el de al lado tiene más que yo y en realidad nos partimos igual la madre. No quiero que le den menos, quiero que nos retribuyan el esfuerzo por igual. Así como es malo sobrevaluarse es malo subvaluarse, y yo no valgo menos como para que me den menos por hacer exactamente lo mismo que otros. Mucho menos estoy dispuesta a recibir un trato peor o menos derechos/privilegios que otros, no si en realidad estamos al mismo nivel. Y si no hubiera ningún comparativo, igual exigiría más, porque en realidad creo muy al Palacio de Hierro, que lo valgo.

Por eso hay tantas injusticias, por conformismos, por fracesitas como: "antes di que tienes", "agradece, que hay peores", "la cosa está bien difícil, ni le muevas", etc. Se han puesto a pensar qué pasaría si en vez de tener a 3 fulanos atrás de ti pidiendo menos que tú y ofreciendo hacer más, ¿fuera al revés? Que tal que te entrevistan y pides 10 pesos por hacer 10 cosas, y el de atrás pide 11 por las mismas 10 y el de atrás 11 por 11. La empresa ya no podría decir: "tranquilo, deséchalo que hay mil que quieren su chamba por mucho menos". No. Ahora tendría que valuar si le conviene más pagar un prospecto de 11 para que haga 11, o 10 por 9 por que está más especializado, o 10 por 10 porque es lo justo y no hay más barato. Pero no, ahora estar capacitado y especializado es un handicap. Ya ni siquiera se arriesgan a ofrecerte una cantidad, simplemente te desechan por estar sobrecalificado. Si no tienes ese valor agregado no importa, habrá ofertas pero claro, de 3 pesos porque eso es lo que vales sin especialidades, sin capacidades extra. El dilema de Shakespeare cambió a "saber o no saber". El mundo ha orillado a la vida laboral ha ser un sandwich sin jamón. Sí, es la mejor analogía. Antes podías ser la tapa de abajo cuando empezabas a adquirir experiencia, luego podías ser el jamón, luego con alguna especialidad o experiencia en cargos más altos podías ser queso y finalmente la tapa de arriba. Esa era la carrera. Ahora puedes ser la tapa de abajo o la de arriba. Si sabes mucho, lo mejor será que tengas buenos contactos para poder ser la tapa de arriba. Si no, hay de 2: Saber mucho y aún así ser la tapa de abajo o saber poco y seguir siendo la tapa de abajo por siempre.

Yo no sé a qué bestia ni en que ridículo momento se le ocurrió que, cómo lo cosa está difícil no merecemos lo mejor. No señor, merecemos lo mejor. Sobre todo cuando te partes el alma para obtenerlo. Yo Verito Lopez Tomate ha pesar de las frases trilladas y el miedo generalizado a soltar una rama para agarrar otra, me niego a ser la tapa de abajo y me niego rontudamente a comer tapioca.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Para sacar el estrés

Hoy voy a sacar mi estrés aquí, no el laboral si no el emocional. Todavía me sorprendo reaccionando ante cosas que creo no me deberían afectar. La pregunta; ¿porqué todavía lo hacen?

No parece, pero mi vida se ha vuelto muy complicada en los últimos años. Salí de casa de mis papás, hice el primer compromiso de pareja a largo plazo, cambié de trabajo, me cayeron muchos 20s y acepté muchas cosas que antes no había hecho. Cambié mi modus vivendi, operandi, y cualquier otro modus que se les ocurra, hasta el punto que los amigos más antiguos y cercanos, compartieron la opinión de que era una persona diferente. Mejor, mucho mejor, pero totalmente distinta.

Para personas como yo es peligrosísimo estar solas. "Es evidente que la soledad resulta peligrosa para las mentes que piensan demasiado... Cuando permanecemos solos durante mucho tiempo, poblamos de fantasmas el vacío". No hablo de "sola con mi soledad" si no de sola con mis ideas, con mis pensamientos. Un asunto en el trabajo ha tenido el tino de sacar lo peor de mí, situación que hace que reaccione, ante otras cosas, de manera mucho más visceral e inconsciente. No recomendable.

Ahora que veo Las Aparicio, me he quedado pensando mientras pienso, y sobretodo me he transportado al pasado, aunque no a los mejores días. Eso revuelto con las situaciones presentes; el estrés del coming out con mis padres para poder empezar a vivir transparente, el estrés del trabajo y la punta de estupideces que han hecho en este mes, el estrés de la lana para lograr tantos proyectos futuros, el estrés diario de la ciudad entre el tráfico, los viene viene y el caos intermitente, el estrés de la falta de tiempo para absolutamente todo lo que debería hacer, me tienen, digamos, loca. De esa loca que quisiera convertirse en un guerrero vikingo y matar dragones a espadazos sin fijarme quien es amigo de quien. Nada más ZAZ! espada, golpe, adrenalina y... silencio.

Con la novelita esta que se me ha hecho vicio, me he dado cuenta que he encarnado a casi todos los personajes que presenta.
He sido la novia del wey que odia a mi "mejor amiga" porque cree que somos más que amigas, he vivido los panchos, las jetas, las insinuaciones.
He sido la amiga que odia al wey porque en realidad quisiera que no fuera mi amiga nada más y además creo que es un pendejo.
He sido el wey que ve como la novia se le va sin poder hacer mucho porque es más pendejo que consciente y porque la atracción entre los otros es irrefrenable. He sido todo el triángulo amoroso.
He sido la esposa que idelaiza al marido pensando que no puede haber mejor persona y cuando sucede una tragedia se da cuenta que era un hijo de puta. He sido la que hace corajes mientras descubre como le vieron la cara día tras día y hasta año tras año mientras lo defendía y escribía cartitas de amor.
He sido la mujer liberada que se desquita tirándose a media ciudad, haciendo como que no siente mientras siente.
He sido la chavita mocha (aunque no ha ese grado) que se esconde tras una fachada defensiva para no arriesgarse a que le den en la madre.
He sido hasta la abuela, tratando de proteger a los demás, de cuidarlos para que no la caguen igual que yo, sin poder lograrlo siempre porque existe el libre albedrío.
He sido el wey que cree tener la sartén por el mango y lo pierde todo por un berrinche.

Y el punto es, que no puedo mirar eso y hacer como que no pasa nada. Cuando está el Cas no puedo pensar en otra cosa, pero cuando no está la cabeza se me va. Me acuerdo de mis estupideces y me siento culpable, me acuerdo de las estupideces de los otros y me da coraje, y me pregunto si así somos todos, o es que yo no puedo cerrar un libro sin volverlo a hojear de vez en vez esperando que cambie la historia.

Por ahora, sólo un Castor, una presa y una mantita de vaca, pueden protegerme del aguacero.

lunes, 3 de mayo de 2010

Comida Feliz

En este mes voy a añadir una sección de datos curiosos. Aquellos datos de los que todos estamos llenos, suenan interesantes y no le importan absolutamente a nadie. Sin embargo, en algún momento muy particular podrían servir de algo. Uno nunca sabe para que puede necesitar una comida feliz o pasar por intelectual, sin serlo.

Los 4 alimentos felices. ¿Eres lo que comes? Gracias a algunas sustancias que contienen y su interacción con otros alimentos podría haber algunos que influyan el estado de ánimo.

Existen 4 alimentos catalogados como comidas felices. Estos son el chocolate, el plátano (la fruta eh!), la piña y el chile (insisto con que es SOLAMENTE comida). Todos estos alimentso estimulan principalmente las hormonas que causan sensaciones de felicidad, bienestar y sueño reparador; y, sobre todo, que actúan como analgésicos naturales.

El Chocolate: El chocolate es perfecto para brindar un pequeño estímulo entre las comidas. El azúcar y la manteca de cacao hacen que el cuerpo sea receptivo a absorber triptófano, aumentando el nivel de serotonina en el cerebro, que junto con las endorfinas son consideradas las hormonas de la felicidad. El contenido de cacao en el chocolate también proporciona estimulante cafeína. Otro ingrediente en el cóctel de felicidad del chocolate es la feniletilamina, un derivado de la fermentación de los granos de cacao, que también eleva el nivel de azúcar en sangre y tiene un efecto excitante, estimulante.
Otra ventaja es que la proteína de la leche en el chocolate proporciona exorfina, un analgésico natural, y teobromina, una sustancia similar a la cafeína, que potencia aún más el rendimiento y estimula la circulación.

El Plátano: Mejor para la silueta, activa la “gestión emocional” natural. Los plátanos están llenos de nutrientes y fibras y contienen muy poca grasa en comparación con el chocolate; también son ricos en vitaminas, minerales y oligoelementos, y proporcionan al organismo un rápido aporte de energía. Además, los plátanos son fácilmente digeribles y pueden reequilibrar los niveles de ácido en el organismo. Y el triptófano que contienen ayuda a producir serotonina, la hormona de la felicidad, que tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso y fomenta el pensamiento positivo y un estado de ánimo optimista.

La Piña: La piña es otro estimulante del bienestar físico, y un aliado contra la frustración. Es rica en minerales y vitaminas y contiene compuestos activos que estimulan la producción de serotonina, generando una optimista vitalidad. Al mismo tiempo, otros componentes calman la ansiedad y alivian la agitación nerviosa.
La vitamina C que contienen las piñas también estimula la circulación y el metabolismo; la combinación de componentes activos fomenta la capacidad que tiene el cuerpo de autocuración, calma los nervios y ayuda en problemas de concentración y motivación.
Y si tomas piña por la noche, te estarás administrando una pastilla natural para dormir: por la noche, el cerebro convierte el triptófano en melatonina, la hormona del sueño.

EL Chile: Capsaicina es el nombre de la sustancia milagrosa que combate la frustración, la ira y la depresión. Se encuentra en el chile, y produce una ligera sensación de quemazón en la lengua.
El cerebro percibe este calor picante como si fuera dolor, y para contrarrestarlo responde liberando endorfinas que potencian las sensaciones de bienestar. Este efecto se conoce en biología como el “gran efecto pimiento”.

En conclusión empezar el día con un chocolate caliente y un plátano puede preparanos para tener energía y optimismo durante las 8 horas siguientes. Una comida picante y un juguito de piña en la noche para terminar el día relajados y nutridos, de la mejor manera.
De ahora en adelante, tomaré chocolate al llegar a la oficina, en vez de café. Ahora la cafeína sola no me parece tan atractiva. JAJAJA

lunes, 26 de abril de 2010

viernes, 9 de abril de 2010

Nuestros hijos

Sofía
Sofi es la primogénita. Siempre pensamos que cuidaría de sus hermanos pero desde que nació Juan Carlos dijo: "No dejaré que se caiga por la ventana, pero que aprenda a cuidarse solito, cuando sea princesa, no voy a tener tiempo paara cuidarlo ¡todo el tiempo!" Nos reimos mucho. Es preciosa y se parece tanto al Castor que parece que volvió a nacer. Modosita, vanidosona, exigente, extremadamente inteligente muy atenta. Tiene un defecto, les gustan los gatos. Pero hemos aprendido a convivir con su gato llamado "nefasto", claro, a veces las madres ganamos, el acuerdo fue: "Tendrás tu gato "Nefasto" pero ¡será de peluche!" jajaja. No sé que haríamos sin Sofi, es pequeña, pero se acuerda de todo lo que se nos olvida, organiza mejor el super, nos recuerda las fechas importantes, es más ordenada que nosotros, sabe cocinar, y auqnue el Castor no lo vió venir, entre las clases de ballet y los vestidos de princesa, ¡le gustan los deportes! Esa es mi Sofi!

Juan Carlos
Como todo sandwich es un demonio. Estoy segura que secomió el conejito de energizer porque el niño ¡no para! Desde que nació he escuchado muchas veces la palabra dormir, pero honestamente no sé qué significa. No grita ni da lata. Uno pensaría que esto es perfecto, pero lo que no sabe, es que un niño no tiene que jalarte el pantalón todo el tiempo para sacarte de tus casillas, sólo tiene que ser como Juan Carlos. No te pela, pero mientras lo bajas del refrigerador mientras piensas ¿cómo se subió ahí un niño de 3 años? escuchas un SPLASH! y el  mismo niño que acabas de bajar del refri, acaba de voltearse la cubeta de la ropa que se está remojando, encima. Lo bueno es que hay tiempo de secarlo, y cuidar que no se mate, mientras Sofi le ayuda al Castor a hacer la comida. Eso sí, Juan Carlos tiene corazón de caballero, a su hermana no la puedes ni regañar porque el señorito se pone en medio. Es acomedido y aunque como yo, no da una con las matemáticas, no puede dormirse sin un libro, ya sea que se lo leas o se lo dejes para leer. ¡Ah sí! se me olvidaba, ¡es fan de los Dinosaurios como yo! Creo que Juan Carlos, con todas sus vistudes, defectos y manías, es como mi clon.

Santiago
Si han visto uno de esos osos de peluche que dan ganas de estrujar, o a nuestro erizo Picorico, ese es Santi. Es el más tierno de los 3. Aunque es el más pequeño no está consentido. El Castor se había deprimido un poco porque eran 2 niños contra 1 niña, pero con Santi se sacó la lotería. La sigue a todas partes, le gusta sentarse con ella a hacer el libro de aventuras. Recorta, dibuja, pega, y se le ocurren ideas que a nadie. Estoy segura que va a ser diseñador, arquitecto o algo que requiera mucha imaginación. Santi es de esos niños incapaz de matar una mosca. Es un problema cuando limpias su cuarto y encuentras toda clase de insectos-mascota. Lo bueno es que hicimos un trato, no más insectos y le dejamos tener una tortuga. Ama su tortuga Clotilde. Ser tan bonachón tiene su costo, es blanco de todas las travesuras de su hermano y generalmente está lleno de harina, chocolate, agua o cualquier cosas que Juan Carlos le pueda embarrar. Pero es más ingenioso que su hermano. El otro día hizo muffins de chocolate y le regalo uno a JC, resultó que sólo la cubierta era de chocolate, lo de dentro, era Paly Do. Lo feo es que yo también me comí uno. Lo horrible, es que Santi, Sofi y el Castor, se rieron de nosotros hasta el día siguiente. Santi es genial. Ocurrente, soñador, tranquilo, observador, curioso, y no le alcanza la vida para abrazar a su mami, y claro, a su tortuga Clotilde.

Los 3 son los hijos que unos Castores nunca pensaron tener, vaya, nunca pensaron que serían tan increibles, tan perfectos. Hace unos días, en nuestro décimo aniversario, pasé por el Castor para ir a cenar, mientras los niños se quedaron con sus tías aprovechando que era jueves de paracaidismo. Cuando volvimos a la casa los niños nos recibieron con un pastel. Temí que estuviera relleno de Play Do, pero no fue así. Estaba hueco y por dentro tenía una foto de los 5, donde ellos 3 cargaban un letrero que decía: "Felicidades Familia Castor". Lo mejor, es que Photoshopearon la foto, con ayuda de sus tías, y los 3 estaban disfrazados de castorcitos.

No puedo esperar a ver a mi hermosa familia Castor. =D

lunes, 29 de marzo de 2010

Decisiones

Este fin de semana estuvimos muy tranquilas reposando mi tifoidea en casa, y afortunadamente, algunos de nuestros amigos vinieron a hacernos compañía y a filosofar un rato. Entre muchas cosas, surgieron temas como casarse, tener hijos, aceptar empleos, salir de casa de los padres, las relaciones de pareja, las relaciones con amigos, enfrentar las decisiones que una persona toma con el resto del mundo y demás. Todas las conversaciones tuvieron en común la importancia de las decisiones que tomamos en la vida: como personas, profesionistas, parejas, amigos y demás, y después de estar en huelga de blog por un par de semanas, decidí escribir un poco sobre esto.

"La libertad, al fin y al cabo, no es sino la capacidad de vivir con las consecuencias de las propias decisiones. " James Mullen


Decidir significa elegir una entre varias opciones. Pasamos la vida tomando decisiones, desde lo que vamos a vestir cada día, hasta las personas con las que queremos compartir ese día a día, lo que haremos para trabajar… en fin, cada día decidimos al menos un par de cosas, más o menos importantes, más o menos trascendentes, más o menos definitivas e incluso más o menos difíciles. Decidir siempre implica riesgos y también un costo que debemos ser capaces de asumir, y eso es lo que empieza a complicar este fino arte.

Nuestras decisiones, al provenir de seres humanos que conviven con otros, suelen influir en la vida o las decisiones a tomar por otras personas, y las consecuencias comienzan entonces a alcanzar proporciones y alcances que dejan de involucrar sólo a nuestra persona en sí, y eso genera que la ansiedad y duda que tenemos ante ciertas situaciones se potencialice ante nuestra naturaleza de, para bien o para mal, pensar en nosotros mismos y también en los demás.

Tomamos decisiones y enfrentamos decisiones de los demás. Cuando decidimos la responsabilidad es nuestra, cuando enfrentamos las de los demás, muy probablemente no haya mucha alternativa y entonces decidimos la manera de comportarnos o reaccionar ante la decisión tomada, y eso suele ser mucho más sencillo (no necesariamente menos doloroso) pues la responsabilidad inicial es de alguien más: podemos ser víctimas o héroes, pero definitivamente no somos verdugos.

Total que en el recuento de las decisiones que he tenido que tomar o enfrentar a lo largo de mi historia, creo que las que más determinantes han sido las siguientes:

• Decir a mis padres que soy gay, lo cual definitivamente ocasionó la siguiente (tampoco estoy segura de que haya sido una decisión consciente)
• Salir de casa de mis padres (ellos lo decidieron, y yo tuve que enfrentarlo)
• Dejar trabajos y tomar otros
• Dejar amigos y tomar otros
• Dejar parejas e iniciar relaciones

Y respecto a esto último, hay una frase que escuché en la serie de Sony Drop Dead Diva en donde alguien dice algo como “Estar el resto de mi vida contigo no es una decisión, porque nunca hubo duda”, y aunque al principio pensé que era una frase muy cierta, después de meditarlo un rato me di cuenta de que en mi caso al menos, no es aplicable. Suena muy lindo, suena muy romántico, pero creo que no es real. Siempre hay problemas, siempre hay diferencias y siempre hay momentos en que nos cuestionamos si será que estamos haciendo lo correcto, en que creemos estar a punto de tirar la toalla y de pronto, todo se resuelve. En mi caso, repito, estar con mi Castortuga sí es una decisión, elegir que sin importar lo difícil que pueda ser el día a día, o lo mucho en lo que no coincidimos, quiero despertar cada uno de mis días y verla a mi lado, construir una familia y “co-pilotear” la nave.

Dudas, problemas, fricciones? Miles… Lo único que nunca he dudado es si nos amamos lo suficiente para que valga la pena todo lo demás.

jueves, 25 de marzo de 2010

Love & Friendship

En un podcast que escuché en W Radio dijeron esto. Me pareció oportuno, lindo y sobretodo verdadero. Creo que las personas que te topas en la vida están ahí por una razón, alguna vez hablé de aquellas personas que estás destinado a conocer pase lo que pase. Hay personas que no entiendes porque se van, sin embargo suelen ser personajes que te dejan lecciones muy importantes de vida. Y hay personas que se quedan para toda la vida, aunque no lo esperes, y te convierten en esa persona que siempre has debido ser.

Practiquen su inglés y despéjense un poco.

God doesn't give you the people you want. He gives you the people you need. To help you, to hurt you, to leave you, to love you and to make you into the person you are meant to be.
People come into your life for a reason, a season or a life time. When you figure out which it is you know exactly what to do.

When someone is in your life for a reason, it is usually to meet a need you have expressed outwardly or inwardly. They have come to assist you through a difficulty. To provide you with guidance and support. To aid you phisically, emotionally or spiritually. They may seem like a Godsend and they are. They are for the reason you need them to be. Then, without any wrongdoing on your part or at an inconvenient time, this person will say or do something to bring the relationship to an end. Sometimes they die. Sometimes they walk away. Sometimes they act up and force you to take a stand. What we must realize is that our need has been met, our desire fulfilled, their work is done. The prayer you sent up has been answered and now it is time to move on.

Some people come into your life for a season, because your turn has come to share, grow or learn. They may bring you an experience of peace or make you laugh. They may teach you something you have never done. They usually give you an unbelievable amount of joy. Believe it, it is real. But only for a season.

Lifetime relationships teach you lifetime lessons, things you must build upon in order to have a solid emotional foundation. Your job is to accept the lesson, love the person and put what you have learned to use in all other relationships and areas of your life. It is said that love is blind but friendship is clairvoyant.